Nerea Astigarraga: "He aprendido a vivir con calidad a pesar del Trastorno Bipolar"

Hoy os compartimos esta entrevista a la psicóloga Nerea Astigarraga, creadora e impulsora del Sistema Reset 27, un método alternativo para mejorar la calidad de vida de las personas con Trastorno Bipolar.

En su libro Resetea tu vida, comparte sus experiencias y las herramientas que le han permitido sobrellevar su diagnóstico con mayor liviandad y ganar calidad de vida.

Con este libro pretende visibilizar una realidad social todavía tabú, como es la de las enfermedades mentales, sensibilizar y contribuir a desestigmatizar a las personas que las sufren y a promover una mayor amplitud de miras y mayor sensibilidad a la hora de aplicar tratamientos a este colectivo.
Hemos querido entrevistarla para acercaros su interesante testimonio con motivo de la publicación de su libro.


¿Qué es el Trastorno Bipolar?

Un trastorno mental («grave y recurrente») que se extiende a lo largo de la vida del individuo y que está caracterizado por oscilaciones o fluctuaciones en el estado de ánimo, con fases de manía y depresión (en mi caso, es el Tipo I). Tanto en las fases maníacas como en las depresivas puede asociarse sintomatología psicótica.

¿Cuál sería la sintomatología predominante en el Trastorno Bipolar tipo I (en tu caso)?

En las fases de manía puede predominar tanto la euforia como la expansividad o el carácter irritable, también le acompaña una autoestima exagerada, gran locuacidad o verborrea, fuga de ideas, impulsividad, tendencia a la hiperactividad e incluso la búsqueda de situaciones o experiencias de riesgo.

En cambio, en las fases de depresión, lo que predomina es la tristeza patológica y la pérdida de interés por las diversas áreas que envuelven al individuo. También se siente desesperanza, vacío interno, apatía, ansiedad o mucha angustia. El pensamiento se ralentiza, tiendes a pensar en negativo y de manera desagradable. Incluso puede aparecer el insomnio y la pérdida de apetito o la falta de interés por las relaciones sexuales.

He de confesarte que afortunadamente, llevo mucho tiempo sin padecer ni episodios de manía ni de depresión.

¿Cuándo te diagnosticaron el TB?

Puede ocurrir en todas las edades, aunque el pico de presentación es entre los 15 y los 25 años. En mi caso en concreto, tuve mi primer episodio psicótico a los 21 años, pero no se me diagnosticó el TB. Los estudios muestran un retraso medio en el diagnóstico correcto de al menos 10 años. Fue una década más tarde, cuando tenía 31 años más o menos que me diagnosticaron la enfermedad.

En tu libro comentas algunas de las carencias o limitaciones de los tratamientos actuales en el sistema sanitario y la necesidad de un abordaje más holístico. En ese sentido, ¿cuáles han sido las intervenciones terapéuticas recibidas en tu caso particular?

Por mi experiencia personal, puedo decir que jamás se me ha propuesto un abordaje terapéutico como puede ser la terapia psicológica (ni sistémica, ni cognitivo-conductual, ni holística, ni de ningún otro paradigma) sino que siempre se me han recetado ansiolíticos (lorazepam, diazepam), estabilizadores del ánimo (depakine, depakote, litio), antidepresivos (paroxetina, sertralina, mirtazapina), antipsicóticos (risperidona, risperdal, invega).

De todo esto que menciono, la única dosis que ingiero en la actualidad, es un antipsicótico de última generación llamado «invega» (en muy pequeñas dosis).

En tu libro compartes muchas de las herramientas que a ti te han servido a lo largo de estos años para ganar calidad de vida y mitigar de una manera notable los síntomas del TB. ¿Durante los episodios agudos de manía, qué tipo de intervención es la que a ti te funciona?

Llevo muchos años sin padecer episodios maníacos, porque la psico-educación es lo que realmente me ha ayudado. Es decir, yo misma reconozco y prevengo situaciones de descompensación, pero ¿cómo? Pues hay veces, que, con un poquito de meditación, sentarme en silencio en un lugar tranquilo (mejor si corre el aire), dejar de poner la atención en ideas perturbadoras, tratar de respirar conectando con mi cuerpo es lo que realmente me funciona.

Y durante los episodios agudos de depresión, ¿qué tipo de intervención consideras más efectiva?

A mí me resulta estimulante escuchar música o tocar el instrumento (el piano), dibujar, practicar ejercicio físico para subir los niveles de serotonina/dopamina o incluso participar en actividades como talleres de teatro, pintura, risoterapia, en fin, todo tipo de actividades que generen oxitocina, la llamada hormona del bienestar. Todas estas prácticas me aportan alegría y equilibrio a mi estado emocional.

Asimismo, trabajo la introspección a través de la escritura. Hay veces que simplemente anoto frases, pensamientos o sentimientos en mi cuaderno de notas: cuando resulta que son mensajes negativos o desagradables, tan solo los recibo porque los considero mensajes de mi subconsciente (tratando de aflorar o decirme algo relevante).

En otras ocasiones, al releer los decretos me doy cuenta que tengo que reescribirlos y transformarlos en mensajes positivos, sobre todo para reafirmarme y mejorar mi autoconcepto.

¿Cuáles han sido las mayores dificultades con las que te has encontrado?

A nivel personal he tenido que realizar un arduo trabajo de aceptación, humildad y gratitud.
Supone un shock brutal el que te diagnostiquen una enfermedad mental, ya que tienes que empezar a derribar muchos clichés, creencias, y reformular valores, etc. Al principio cuesta tanto aceptarlo que te resistes a escuchar a nadie, solamente eres testigo de tus experiencias y lo que digan los demás, sobre todo los que dicen llamarse «expertos», te da lo mismo, así de claro). Sin embargo, y sobre todo tras años de estudio (hasta graduarme en psicología), y tras participar en formaciones, charlas, eventos, ponencias, seminarios, etc. te abres a un nuevo mundo en donde empiezas a aceptar tu singularidad, tus subidas y bajadas (las fluctuaciones emocionales agudas). También dejas de castigarte, culparte y empiezas por incorporar la gratitud y la humildad, para que la vida te libere y te muestre el camino.

Y hasta aquí me ha traído el TB, es decir, que ha sido una gran prueba de fuego, pero también ha sido mi maestra.

A nivel social también ha supuesto un impacto pues he vivido bastantes conflictos relacionales, lo que pasa es que lo he llevado en silencio (el Otro no sabía de la existencia del diagnóstico). Es ahora, que he decidido hacerlo público, y seguro que si echamos la vista atrás varios de los acontecimientos biográficos tienen su explicación o, mejor dicho, ahora se comprende mejor lo vivido y trascendido.

¿Qué necesidades presentan los familiares de las personas diagnosticadas?

Es evidente que las principales figuras de apego son los familiares cercanos (al menos en mi caso), tus seres queridos y ellos son los que más sienten tus cambios emocionales (si tú sufres, ellos sufren).

Ante la falta de información, ante la incertidumbre del qué va a ocurrirte si vuelves a tener una recaída, ante la posibilidad de volver a ingresar en el hospital psiquiátrico, …estos son sólo algunos de sus «miedos». Digo miedos, porque el desconocimiento hace que te sientas asustado, por eso es importante la labor terapéutica desde el ámbito sanitario, desde la comunidad y los Servicios Sociales. Últimamente se escucha, y sobre todo durante este devastador periodo de vida que nos ha tocado vivir (me refiero a la pandemia Covid), que faltan psicólogos, psicopedagogos y terapeutas en los servicios sanitarios, pues entonces, quien sea responsable debería de tomar cartas en el asunto, ¿no te parece?

¿Crees que es necesario impulsar un debate más vivo y más genuino acerca de las enfermedades mentales?

Por supuesto, por tener un diagnóstico no somos seres diferentes al resto, quiero decir, tenemos las mismas necesidades: queremos amar y ser amados, tener buena sintonía con los demás, desempeñar un trabajo o un proyecto digno, levantarnos cada día con esperanza e ilusión por la vida…
De ahí que mi proyecto cobre sentido, lo que pretendo es sensibilizar, eliminar el estigma, concienciar a la sociedad de que es posible tener un diagnóstico de Trastorno Bipolar, pero vivir una vida con buena calidad.

¿Cuál es el papel que juegan los medios de comunicación?

Aunque hoy en día se habla más abiertamente sobre salud mental, aún creo que tenemos un largo camino por recorrer, y la responsabilidad es de todos. Cierto es que cada vez son más los rostros públicos (actores, cantantes, …) que admiten haber sido diagnosticados de trastorno bipolar (recuerdo el caso de la actriz Catherine Zeta-Jones), pero hay mucha gente que no es famosa o conocida y seguro que tiene ganas de compartir sus experiencias con otros para ayudarlos o influir positivamente.
Los medios de comunicación pueden servir como plataforma de acceso a la información rápida, también mostrar la posibilidad de visibilizarnos, de poder contar nuestra experiencia en primera persona. Además, la prensa puede ayudarnos a rebelar contenido de forma ética, pero ante todo siendo cuidadosos porque hay mucha gente que sufre en silencio.

¿Cómo puede la sociedad ayudar a las personas con TB?

Para empezar, eliminando falsas creencias o mitos en torno a las enfermedades mentales. En concreto, se piensa que las personas psicóticas son violentas, agresivas y difíciles para relacionarse. Como comprenderás, esto dificulta las relaciones interpersonales, el mejorar el autoconcepto de la persona diagnosticada y, por ende, mantener una autoestima equilibrada.
Por otra parte, se estima que más del 60% de las personas diagnosticadas de TB-I experimentan dificultades laborales, o sea que hay que adoptar mayores medidas de prevención y/o mantenimiento. Tenemos la necesidad de reivindicar una oportunidad laboral, y las organizaciones, instituciones, etc. deberían tenerlo en cuenta.

¿Cómo nació la idea de escribir este libro?

Bien es cierto que hice mis primeros pinitos en la escritura hace muchos años asistiendo a «talleres de escritura creativa» y también en otros cursos de poesía, etc. pero no fue hasta después de graduarme en psicología y realizar un posgrado en programación neurolingüística que tomé la determinación de escribirlo (lo cuento en el libro).

Lo que sí tenía claro desde un principio era el índice, el formato o estilo, un estilo ecléctico: introspectivo, científico y experimental. Introspectivo porque contiene sutiles tintes biográficos, científico porque he recopilado aprendizajes y contenidos de mis estudios, y por último experimental, porque hago uso de estrategias y/o cápsulas creativas que yo misma he creado fruto de mi propia experiencia.

A grandes rasgos, ¿cómo sintetizarías las ideas más importantes del libro? ¿Cuáles son los pilares del discurso que elaboras a lo largo los capítulos?

«Resetea tu vida» es una propuesta o invitación a realizar un viaje de autoconocimiento que dura 27 días y que se sustenta en tres pilares; el eje emocional, el eje cognitivo (procesos superiores de la mente) y el eje conductual (lo conativo, el hacer).

El lector conocerá a fondo el Sistema Reset 27, el cual se compone de 9 principios (Recomponer, Regenerar, Revitalizar, Reflexionar, Restaurar, Renovar, Reinventar, Rehabilitar y Reemprender) y podrá realizar ejercicios prácticos como el «análisis nova», la «visualización creativa», y muchos otros, que permitirán ir profundizando en esos principios y avanzar en ese proceso de Resetear tu propio proyecto de vida.
En definitiva, ¡realizaremos un viaje de autoconocimiento juntos!

En realidad, es una guía práctica para aprender a desarrollar habilidades personales que va más allá de un lector interesado en el Trastorno Bipolar, ¿cierto?

En un principio pensé que al hablar del TB podrían interesarse aquellas personas que han sido diagnosticadas como es mi caso, pero pensándolo bien, creo que es una guía práctica para cualquiera que esté interesado en realizar un viaje hacia el interior, en donde descubrirán algunas herramientas (algunas más acertadas que otras) y/o estrategias para aprender a gestionar los tres ejes: lo emo-espiritual (emocional/espiritual), lo intelectual y lo comportamental (el sentir, pensar y hacer).

¿En qué consiste resetear?

Ante todo, consiste en darse la oportunidad y el permiso de volver a empezar de cero, pero también de integrar un nuevo estilo de vida más acorde a tu esencia.

¿Cuál es el perfil de una persona reseteadora?

Un buen perfil reseteador es aquel/lla consciente de su potencial y habilidad para transformar su vida, pero que necesita desaprender viejos patrones e incorporar nuevos hábitos para obtener mayor calidad y bienestar (cuando tú cambias, todo cambia).

El resetiano o la resetiana se identifica con su esencia, acepta sus emociones, pero quiere aprender a gestionarse mejor, también sabe identificar sus esquemas mentales pero lo mismo, se concede la oportunidad de cuestionar su sistema de creencias, …

Todo aquel que resetea puede acceder a una realidad más acorde a sus valores, tratando de convertirse en el director de su propia película, es decir, ejerciendo un autoliderazgo y siendo responsable de sus acciones.

¿Por qué crees que este libro puede ayudar a quien convive con el diagnóstico de TB?

Porque es un libro que aporta una visión más positiva sobre las esferas del ser humano: habla de lo natural que es sentir diversas emociones, y siempre y cuando sepamos identificarlas podremos convivir mejor con ellas.

También ayuda a desbloquear pensamientos intrusivos o a restaurar viejos patrones de pensamiento (el autosabotaje, la resistencia al cambio, etc.)

Y, por último, acompaña a reescribir la propia realidad del individuo ayudándole a incorporar unos buenos hábitos de vida.

¿Has valorado que personas del ámbito sanitario (psiquiátras, etc.) se opongan a tu método o filosofía de vida?

Siempre te vas a encontrar con detractores o seres humanos que no compartan tu punto de vista acerca de tu realidad. Y es que es eso, es mi forma de afrontar la vida, no es transferible, pero si me funciona me abro a compartirla, ahora bien, nadie está obligado a adoptar tu visión o perspectiva. Habrá a quien le funcione y habrá quien piense que no va con él o ella.

Este es mi legado. Si te gusta, recíbelo con amor (mi intención es genuina). Y si no, no es para ti y no pasa nada.

¿Cuáles son tus objetivos, aspiraciones, nuevos retos o desafíos?

De momento estoy en esta fase, en la de publicar y divulgar mi proyecto. Desde mi posición de psicóloga pretendo acompañar a quien solicite mi ayuda, bien sea alguien diagnosticado de trastorno bipolar, a algún familiar o persona cercana, o quizás a alguien que, aunque no esté diagnosticado, todo esto le resuene y quiera compartir su viaje vital conmigo. Creo que hoy por hoy, estoy habilitada y capacitada para tratar al Otro con mayor cuidado.

Asimismo, pretendo acercarme a los centros estudiantiles de secundaria, porque me gustaría dar charlas pedagógicas creando un debate sano y relatando mi experiencia en primera persona: hablar de la importancia de la educación emocional, de cómo incorporar unos buenos hábitos para lograr un mayor bienestar, de aprender a aceptarnos desde nuestra singularidad, del compromiso, la perseverancia, la conciencia de uno mismo, la automotivación, el autoliderazgo, el manejo del estrés y de la ansiedad (muy importante) etc.


Muchas gracias Nerea por tu generosidad y valentía.

Si consideras que esta entrevista puede interesar, ayudar o inspirar a alguien no dudes en compartir, te estaremos muy agradecidos.

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